lunes, 15 de diciembre de 2008

Las conquistas de Valentino XII: el hundimiento. (Último capítulo)

ADVERTENCIA: Viene de acá. El inicio de la serie acá.


Los cuerpos desnudos sobre las baldosas frías de la parroquia, aún agitados, todavía sudorosos, eran el correlato burdo - sucio- de un estado espiritual sublime. La enésima comprobación de que para ascender a la liviana pureza hay que someterse antes a la bajeza, pesada, del barro. Y eso es violencia. Porque lo que allí había acontecido, amigos, amigas, era una lucha: dos espíritus en pugna, dos inteligencias acechándose, esperando el momento de golpear y, cuando llegó, procediendo sin dudar.
Domino ese juego, y contaba con la ventaja de la sorpesa. No era mi primera vez, aunque mi contrincante no lo supiera. Pobre criatura: tan indefensa, tan entregada, al final del recorrido. Tan funcional a mi deseo...
Vaciar de voluntad un cuerpo: de eso se trata, al fin y al cabo. Devorar su voluntad, alimentarse de ella. Después de la tercera, cada nueva víctima se ajusta mansamente al guión. Tarde o temprano. No negaré que esta vez demandó un esfuerzo extra, no, pero tampoco fue algo extraordinario.
El espacio penumbroso, húmedo de la parroquia era perfecto. Los gemidos se elevaban como una oración. Sentía, con cada acometida, que mi propia imagen ascendía hasta el nivel de las figuras sagradas: los santos, las vírgenes, el propio Jesús, viéndolo todo desde su madero último. Quedaba yo a su lado, en igual posición, habiendo consumado mi propio sacrificio. Ja. Bien mirado, tiene gracia.
Y después el éxtasis. El ridículo cuerpo acurrucado, como el de un feto. Nada más patético y tierno al mismo tiempo. La mirada de desconcierto cuando me levanté y comencé a recoger mis cosas, a vestirme. Los ojos, anhelando una orden, incapaces ya de la menor dignidad. Esperé un segundo, gozando anticipadamente lo que sabía que iba a suceder: el rostro contrayéndose lentamente, el temblor en el mentón, la anegación de las lágrimas... Yo era, una vez más, el centro del universo. Ya podía irme, plenamente satisfecha, porque abandonar curas, deben saberlo, me causa tanto placer como conquistarlos.

Fin

domingo, 14 de diciembre de 2008

acróbata



Juan Villarino es marplatense, pero desde hace unos años ésa es sólo una referencia de origen: lleva gastados varios pares de botas caminando, literalmente, el mundo. Viaja, haciendo dedo, por lugares que solemos conocer - o desconocer- a través de los noticieros.
De su paso por Medio Oriente ha escrito un libro titulado "Vagabundeando en el Eje del Mal: redescubriendo Irak, Irán y Afganistán a dedo". Es un buen libro, cuya lectura recomiendo.
La escritura y la fotografía no sólo son sus instrumentos para contar el mundo que conoce, sino también "productos culturales" cuya venta financia la continuidad de su paso...
Este martes 16 de diciembre, en el Centro Cultural Mu (Hipólito Yirigoyen 1440), de Capital Federal, habrá una proyección de fotografías tomadas entre el 2005 y el 2007, entre Irlanda del Norte y Tailandia. La entrada será libre y gratuita.

viernes, 5 de diciembre de 2008

we're back...


... surcando el aire platense, y la red global acá nomás, todos los jueves, de 23 a 24 hs, nos empeñamos en martirizar sensibilidades con un poco de jazz y algunos complementos. Anoche lanzamos la segunda temporada, que viene con corresponsalías, giras mágicas y encendidas polémicas entre el Dundy y el impresentable Don Viturbio. Por suerte, Flor, la reina del éter, pone un poco de dulzura femenina en todo este desaguisado.
Si así y todo sucumben, aguijoneados por la curiosidad, están a un click del asunto (o un par, bah).

Nota: para entender un poco más de qué se trata todo esto, el blog de la temporada pasada.