miércoles, 6 de agosto de 2014

nada alguien hoy

A Guido.


Hoy alguien encuentra un nombre
un laberinto de huellas
encuentra alguien hoy
el fuego
la rueda
el arado
siembra alguien hoy la tierra
alguien hoy anda descalzo
hoy alguien nace
y muere alguien
hoy alguien siempre
y ya nunca
nada alguien hoy
por vez primera
hoy se ha dado vuelta el verbo
como una media
el silencio
estrenó alguien hoy
un traje
alguien entornó
los ojos
alguien hoy aprieta el paso
apuró alguien hoy el trago
algo alguien habrá hecho
para que hoy corra su sombra
sobre la estela de alguien
ya no hoy
pero sí siempre
alguien nunca
siempre alguien.

lunes, 21 de julio de 2014

pobre Eric, profanador de tumbas


Pobre Eric
profanador de tumbas y
relatos
pobre Eric
cavaba con sus manos
crispadas y
sin guantes
hundía las uñas
pobre Eric
en el fango y
cantaba despacio
en un idioma incoherente
de palabras inútiles
como juguetes rotos
los dedos se agitaban
pobre Eric
desgranando terrones y
salmos
se movían
heréticos y
eróticos y
torpes y
cuando llegó al final
que era el principio y
encontró encogido
el verbo
en una caja chica
demasiado chica
pobre Eric
lo tomó entre las palmas ahuecadas
lo miró con sorna
resopló con desprecio
le susurró tibiamente
como se hace con los muertos
o los oligofrénicos y
comprobó con espanto
que el verbo estaba vivo
que se agitaba
apenas al comienzo
con sus pelos
la baba
los gusanos
reclamando atenciones
alabanzas
o versitos sin rima
si no había otra cosa
no se esperaba aquello
pobre Eric
que no había creído
que no podía creer
sino en su propio empeño
en su fervor escéptico
en su apretada semejanza
con todo y
con la nada
reaccionó con violencia
como era previsible
se le llenó la boca
de barro
de blasfemias
alzó la cara al cielo y
con la voz
de ira
de lágrimas
de miedo
escupió una herejía
me cago en dios y
después un deseo
pobre Eric
ya nadie volvió a verlo.

ramitas




Escribir un fuego es como encender un poema con ramitas.

martes, 11 de febrero de 2014

kantatze


Al abuelo.

Cantar.
Desgranar el canto.
Hasta el final.
Hasta el centro
de la memoria.
Desandar el canto,
como un río de piedras,
hasta donde el canto
empieza.