jueves, 22 de septiembre de 2011

fragmentos de un inexistente diario de viaje (IV)

28/6/2008

El programa de actividades anuncia la proyección de cortometrajes en ese lugar, ese día, a esa hora. Me acerco a la mesa de entrada para saber si ya se puede pasar a la sala. La muchacha a cargo de informes me dice que ha habido un cambio en la programación, y se proyectará una película que no me interesa. Pregunto cuándo, entonces, se podrán ver los cortos. Como si me estuviese explicando una obviedad, levanta sus manos y dice:
- Bueno, cuando indique el programa.
Creo que agradezco antes de irme, pero no estoy seguro: algo me aturde.

fragmentos de un inexistente diario de viajes (III)

9/6/2008

A dos asientos del lugar que ocupo, en la mesa contigua, un hombre joven come en silencio. Su mano derecha  tiembla por momentos con violencia. Él intenta contenerla con la mano izquierda.
El tenedor se mueve a unos centímetros del plato, y el hombre tiene que agacharse, hasta casi tocar con el mentón la comida, para llevar la boca hacia el trozo de carne chorreante de salsa.
Mientras mastica mira al frente, con la mirada perdida; a lo mejor intentando recuperar la dignidad que siente amenazada.
Sus compañeros de mesa no le prestan atención.
No hay rabia en la expresión del hombre. Hay una silenciosa tristeza.

fragmentos de un inexistente diario de viaje (II)

9/6/2008

Emily es una niña. Habla con voz infantil, a la que imprime una fuerza impostada; como si quisiera responder a una amenaza antes de que ésta ocurra.
Emily está embarazada. Su papá la dejó embarazada. Ella dice preñada.
Una noche, cuenta, se despertó con alguien dentro de su cama. Cuando se fue, reconoció a su padre.
Él ahora está preso. Es sicario.
- Mata gente, dice Emily.
El hermano de su padre también es sicario.
- Si él no te puede matar a tí ahora averigua tu nombre y apellido, mueve unos santos, y tú te mueres.
Una señora, en la mesa de al lado, se persigna y nombra a dios.
El tío de Emily no quiere que sus hijos sigan su camino. A uno de ellos no le gusta estudiar. Él lo amenazó con matarlo si deja la escuela. Presumo que al tío de Emily no le gusta hablar con metáforas.
- ¿Cómo se llama tu padre?, le pregunta otra señora a Emily.
- Venancio.
- Ahora tendrás que ponerle Venancio a tu niño, dice la señora.
Emily no quiere decir en la escuela que está embarazada, para que no la echen. Ya echaron, por ese motivo, a dos compañeras.
Emily no come sus lentejas. No le gustan.
Emily tiene catorce años. Emily es una niña.

domingo, 11 de septiembre de 2011

con una tiza pintó

Con una tiza pintó
sobre la pared
la hora del beso aquél
la hora del que lo dijo todo
pintó con una tiza
sobre la pared
la hora última
tan temprano
la hora del miedo
la reflexión
el suspiro
el barco
la hora oscura del cigarrillo
y los ojos
y la boca torcida
la hora del estertor
y el delirio
en el camastro aquél
con una tiza pintó
sobre la pared
la hora de la canción de cuna
la oración
el mantra
la hora del agasajo
sordo agasajo con ecos
la hora sola
la sola hora
pintó con una tiza
sobre la pared
la hora del jadeo
las yemas
la lengua de fuego
la hora de la epilepsia
el hipo
la hora del regalo cortés
la hora tuya
la hora mía
la hora nuestra
pintó con una tiza
sobre la pared.

sueña (versión II)

Sueña
un sueño perturbador
sueña
muy adentro
desentraña
                 desensueña
                                   despierta
                                                 deshecho
es otro
           desecho.

viernes, 9 de septiembre de 2011

sueña

Sueña
un sueño perturbador
sueña
muy adentro.
Desentraña.
Desensueña.
Al despertar
                     se encuentra
                                            tercera persona.