sábado, 18 de diciembre de 2010

crédito (II)

No creo en las coincidencias para encontrar simetrías entre textos:

Entonces, sí
Regrésame todas las noches y días
que te di. Todas las palabras,
y caricias, y sueños,
que inventamos juntos.

Entonces, sí,
te dejaré ir. Sin un reproche,
sin un lamento,
ni siquiera una mirada.

Jorge Money. De "María Cuatropasos" (1969), recientemente incluido en "En la exacta mitad de tu ombligo" (Libros de la talita dorada).

6 comentarios:

Adrianófanes dijo...

Pero qué impresionante es la poesía que nos hace llegar hasta esos escombros por donde no puede arribar la misma filosofía.

Santiago dijo...

Sí, sí... como una grúa, vendría a ser.
Saludos, oiga.

Caro dijo...

buenas. esas poesías son como el dìa-isla que no alcanza, esos dìas que quedan suspendidos sin contrato y que son, despuès, el comienzo de la postergaciòn.
pero siempre es bueno encontrar las paredes así escritas, o las dedicatorias en los libros usados, los mensajes que corresponden a otros mundos.
còmo lo encuentran las festividades? por acá con familia y leyendo a Saer, que hace que cada pequeña cosa cobre sentido.
un abrazo grande, Caro.

Anónimo dijo...

a mí, simplemente, me gustó.
Bárbara

Santiago dijo...

Qué bueno, Bárbara, las emociones simples son las más lindas...

Anónimo dijo...

las emociones son lindas
y lo simple también; "lástima" lo complicado...
Bárbara