domingo, 22 de julio de 2007

zapatos (I): impresión de treblinka, auschwitz, olimpo y otros genocidios


Los zapatos son siempre el último testigo. Con sus grandes bocas eternamente abiertas, gritan las verdades que sus dueños pagaron con la vida. Es por eso que un asesino meticuloso nunca, nunca, debe abandonar a su suerte los zapatos de la víctima.
Imagen extraída de: www.flickr.com

4 comentarios:

Facundo dijo...

El Plomo Negro tiene la certeza de un diamante preciso que se fuga desde la nada directo a la frente del adversario quebrando el silencio e iluminando ese callejón sin salida que da a la gran avenida.
Por muchos caídas más

Trescaídas dijo...

Gracias, amigou.

treszancadillas dijo...

Y ahora... quien te para???? Varios besos pa ti!

Momo dijo...

un zapato es siempre un zapato hasta que alguien lo mira y lo convierte en boca, en testimonio, en testigo...
gracias amiguillo por ser ese alguien que mira, siente y comparte..