miércoles, 30 de enero de 2008

primera persona

Alguien, no hace mucho, me hablaba de las diferencias entre la primera y la tercera personas, a la hora de escribir. La tercera persona, decía, es más fácil para quien narra. En la primera, la condición de un buen texto reside en la habilidad del escritor para ridiculizarse...
Entiendo sus razones, y en algún punto comparto su evaluación, pero no estoy tan seguro de su juicio totalizador.
Sé que es un viejo debate, probablemente algo arcaico. Bué. Pero me gustan estas cuestiones.
En cualquier caso, lo que me pregunto es por qué otras opciones suelen quedar fuera de juego... por ejemplo, la segunda persona. Hay algunos ejemplos de relatos en segunda persona que resultan contundentes y quedan pegados a la memoria. Imaginaria, de Rodolfo Walsh, es el primero que me viene a la mente.

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