martes, 4 de enero de 2011

haiku (I)


Sopla el sauce. 
Instante de la muerte
entre tus piernas.

10 comentarios:

pilar dijo...

Esa misma sensación de retener la respiración un segundo y después largar el aire. Me pasa con el haiku, me pasa con las fotos y con las palabras de Saer y Pizarnik.
Un abrazo

Santiago dijo...

Linda forma de describirlo, Pili. Qué bueno que coincidamos en la disnea.
¿Se fueron pa Córdoba, nomás?
Gran abrazo y feliz año.

Caro dijo...

Coincido con Pili, las palabras precisas que te dejan suspendida.
muy hermoso Santi, un abrazo. Y no, aún no fuimos a Córdoba, será a finales de enero.

Santiago dijo...

Me alegra que te guste, Caro. Abrazo pa tí.

Adrianófanes dijo...

Lo que más me llama del haiku es la capacidad que tiene de en un instante decirte mucho. Fijáte que son cortitos pero es mucho más lo que dice, no necesita de grandes argumentaciones ni de muchas palabras. Es...

... Contundente.

Santiago dijo...

Sí, Adrianófanes, esa contundencia y capacidad de síntesis es el desafío y el mayor atractivo del haiku. Yo nunca le había dado mucha bola pero, no sé por qué, ahora se me despertó la curiosidad de jugar con esa estructura de sílabas, y ver cuánto cabe en ella...

María dijo...

Impecable.

Santiago dijo...

Je. Chas gracias.

Adrianófanes dijo...

... La profundidad de un haiku puede ser infinita...

¿Escribirás otro para tu blog?

Estaría bueno.

Santiago dijo...

Nunadésas sale algún otro, Adrianófanes... pero por mí no pongo las manos en el fuego.