lunes, 20 de octubre de 2008

dialoguitos transpirados (I)


En el gimnasio, un muchacho tirando a fornido le da consejos a otro, evidentemente novato.
- Sí, pero vos tenés cuerpo - responde el principiante, largando las palabras como si las llorara-; yo no tengo cuerpo, y tengo panza.
"Cerrá el ombligo", daban ganas de decirle.

2 comentarios:

Siberia dijo...

Pues claro, si sólo tenía panza ¿dónde iba a alojar el cerebro?

Un abrazo

Trescaídas dijo...

Habría que buscarlo, sin dudas... con esmero.
Un abrazo, Siberia.