domingo, 30 de agosto de 2009

trece horas: siete y veinte (VIII, final)

Viene de acá.

La noche oscura. El lamento de la radio. Las góndolas frías. Los pies húmedos y trece horas. Fuego, él es un núcleo de fuego. Los arqueados costados de la balsa.
La mueca triste de las agujas del reloj da las siete y veinte. Falta poco.
Siete y veinte. El arma quema, y los tres chicos entran al local.

9 comentarios:

Carito dijo...

salto desde la palabra RADIO al cuento -maravilloso- de Cheever "La monstruosa radio". vuelvo. pongo los pies sobre el texto e imagino estar del otro lado, del lado del frío, estoy por entrar.
pero hoy estuve de este lado, dos niños pequeños se me acercaron,(y es horrible pensar en lados), impotencia y miedo. y pensar que es casi azaroso, perversamente azaroso el nacimiento, aunque después todo devenga bastante determinista. sociedad donde los niños se acercan como si hubieran dejado de serlo hace mucho tiempo, y bronca e impotencia. "ningún pibe nace chorro", consigna que se repite por estos días.
saludos.

Trescaídas dijo...

Carito, coincido: es horrible pensar en lados. Esa cuestión, entre otras, supongo, es la que está dando vueltas en este texto. Y están los lados sociales, convencionales, construidos, negociados, machacados, y los lados individuales, los lados de soledad, los lados insondables... por todos lados hay lados, y a veces donde no los hay podemos creer verlos... con lo peligroso que eso es. Je.
También coincido en el comienzo: "La monstruosa radio" es un relato maravilloso; y agrego: Cheever es en general maravilloso, y fue un increíble evocador de ciertos lados (aunque nada tengan que ver con estos).
Un beso.

Carito dijo...

paso a saludar.es extraña la lógica del blog, que pone primero lo que viene después. o no.
un abrazo.

Carito dijo...

què bueno...què le habrá asustado de un panadero? los miedos no tienen explicaciones`... en mi caso:panaderos como dispositivos de comunicaciòn...raro de explicar tb. y què bueno ver las sombras que proyectan sobre el pavimento en pleno verano. un abrazo big.

María dijo...

"Fuego, él es un núcleo de fuego": tremenda imagen en un final que deja pensando.
Qué bueno trescaídas que subiste este texto que tenías desde hace tiempo, saludos!

néstor dijo...

Aura sí lo releí todo. Me gusta la sensación que me deja esta lectura, el fraseo corto, la humedad del texto, transpiran la inminencia del final.
Forma y contenido se dan la mano pegajosa.

Abrazo

Trescaídas dijo...

Gracias, amigos, por pasar y leer. Un abrazo (menos pegajoso que el texto).

Leo Basanta dijo...

¡uy, se nota que hace mucho que no pasaba por acá! Me alegro que haya mucho para leer.
Muy interesante 13 horas, algunos capítulos, sobre todo el de la gota, muuuy bueno!

Trescaídas dijo...

Amigou, me alegra mucho que haya vuelto por este lejano rincón. Como verá, he seguido machacando con la manía serial... una auténtica vocación criminal.
Le mando un abrazo grande, y espero verlo pronto.